domingo, 30 de agosto de 2015

FIESTA ESTIVAL FLOR DE PASIÓN. SIROCO. Sábado 29 Agosto 2015

FIESTA ESTIVAL FLOR DE PASIÓN. SIROCO. Sábado 29 Agosto 2015

No hay mejor manera de finiquitar la temporada veraniega que acudiendo (como cada año) a la llamada de Juan de Pablos y su fiesta estival. Lleno total en Siroco para rendirse a los encantos de Flor de Pasión y de su incombustible alma máter. En esta ocasión Juan se encontraba –según sus palabras- “Con el depósito medio lleno”, pero aun así, se mostró hasta el último momento del mini-festival tan agudo y deliciosamente humano como nos suele tener acostumbrados cada día a través de las ondas.

Juan de Pablos- Institución.

Francisco Nixon abrió con puntualidad británica, interpretando acústica en mano temas tanto de su época en La Costa Brava como en solitario. Temas como “Déjese querer por una loca”, “Siempre es el cumpleaños de alguien”, “Inditex” o “Chicos bajos, chicas altas” sonaron tan sencillos y arrebatadores como siempre, notándosele a este más simpático de lo habitual, teniendo quizá que ver el cariño y las miradas cómplices dedicadas a Juan. Un aperitivo altamente refrescante, previo a la noche que nos esperaba.

Francisco Nixon- Historias corrientes.

Wild Honey, la formación capitaneada por Guillermo Farre nos conquisto apenas unos minutos después. Canciones extraídas de su último trabajo “Medalla de Plata” como “Parque temático” o “Tu propia montaña Sainte-Victorie” dieron buena muestra de porque son uno de nuestros grupos favoritos. Llamémosle dream pop, revival costa-oeste o psicodelia folk, el caso es que pudieran ser el epítome de banda anglo con aspiraciones a comérselo todo –a pesar de su castellana procedencia e idiosincrasia home-made- argumento más meritorio aun teniendo además en cuenta el corto espacio de tiempo con el que contaron en la prueba de sonido respecto al número de componentes en escena. Chapó.

Wild Honey- Clase y Background.

Y llegaron... Axolotes Mexicanos. Permítannos monosílabos, referencias, exabruptos y onomatopeyas. “¡Shhh, shhh!, los de atrás sois unos hijos de puta”. “Stephen, vaya puta mierda de set list que has hecho, subnormal”. “Me da igual”, “Interestelar”. ¿Rojo chillón?, ¿Subnorpop?,  ¿Tontipop agominolado?. El caso es que Olaya y compañía son punks –aunque faltaron los gapos-, se ríen de sí mismos y de los nerds que van a verlos, todo ello sin esfuerzo ni posturas. ¿Vulpes?, ¿Dro?. –Un colega entre el público-: “¡Los Punsetes son una puta mierda!”. ¿Ojete calor?. Por favor ve donde sea, y manga su disco. Futuro.

Axolotes Mexicanos- Luchando con el Windows.

En contraposición a los asturianos llegó –como muy bien expresó en la presentación Juan de Pablos- “la calma”. La jovencísima Cristina Quesada nos relajó con su ukelele y con su móvil. Si, has oído bien, su teléfono móvil sirvió la música de base a su actuación mientras ella –bastante nerviosa e indefensa ante la atención que provocaba- nos ofreció pequeños tesoritos como “You are the one”. “Faut que je t´aime” o la muy coreada “Viaje a los sueños polares”. Una artista en progresión que de la mano de Elefant estamos seguros llegará donde quiera.

Cristina Quesada- La candidez aun existe.

Las catalanas Gachises y su rollo ramoniano tomaron el relevo a Cristina encarando ya la parte final del evento. A pesar de que carecían de su vocalista y batería original sonaron como un auténtico cañón tanto sus originales “Vuelve amor” como las versiones que trituraron “Por que me tengo yo que enamorar” de los Fresones o “Enrique el Ultra Sur” de Los Nikis, contando además con la presencia en el escenario del mismísimo Joaquín Rodríguez. Un pequeño lujete.

Las Gachises- Haciendo las delicias del jefe.

Cerrando, Airbag. El trío puso el broche a la noche entre halagos al –justamente agasajado- Juan de Pablos. Covers como “The gipsy cried” de Lou Christie o hits “Ovnis en la playa” nos hicieron saltar y disfrutar antes de que el homenajeado procediera a comenzar su pinchada en la parte superior del local. 

Airbag- Efectividad y gracia sin experimentos.

Otra noche memorable en honor de una institución que año tras año nos sigue ilustrando y enamorando."¡Forza, saluti a tutti, bacioni, auguri, in bocca al lupo, arrivederci e a presto pino!"

lunes, 24 de agosto de 2015

X BRUJAS FESTIVAL. Daimiel (Ciudad Real) Sábado 22 Agosto 2015.

X BRUJAS FESTIVAL. Daimiel (Ciudad Real) Sábado 22 Agosto 2015.

Prácticamente un millar de personas se congregaron el pasado sábado en el recinto ferial de Daimiel (Ciudad Real) para disfrutar de la décima edición del ya clásico Brujas Festival. El evento, de  nuevo contó con artistas provenientes de las diversas escenas alternativas que poco comulgan con los dictados que la comercialidad exige, siendo este tipo de especialización la base de su éxito cada nuevo año. La confección del cartel, por supuesto, incluyó proyectos de la localidad, siendo también esta una de las marcas de identidad de un evento comprometido con los artistas de su entorno. Esta premisa dota al Brujas de un eclecticismo que además le proporciona un plus en coherencia y capacidad de sorprender a una audiencia de calidad lejana al mainstream imperante.

Para hablar de eclecticismo no pudimos enfrentarnos a un mejor primer plato. Suny, la banda daimieleña comandada por María Martín tomó las riendas de un repertorio que poco o nada tuvo que ver con los gustos del público allí congregado, saliendo más que airosa de su enfrentamiento. Una banda que sonó a las mil maravillas defendió temas como "Reproche en Sol menor" o "Corte 1" de sus recientes trabajos. Esta actuación nos recordó a ese divertido comentario que Chris Martín (Coldplay) narraba acerca de cuando su manager les programaba, allá en sus comienzos para abrir a Iron Maiden "sentíamos como si nos echara a los leones". Nada más lejos de la realidad. Sin atisbo de duda, ese público de nivel del que hablábamos con anterioridad apoyó envidiablemente la actitud de un grupo que en agradecimiento se marcó una fantástica cover de "Ellos dicen mierda, nosotros amén" de La Polla la cual revolucionó a propios y extraños.

Suny- No hay oscuridad sin luz

Poco más adelante Demasiado Daniel tomó el testigo para rendir honores al hip hop local. Un set en el que intercaló temas de sus "Omnia Mutantur" y "Probablemente, sin lugar a dudas" junto a Fuyu (mc) y Lama a los platos. Cantidad de cambios en escena y colaboraciones, como la de Sutil Karmico en el ya himno "En mi huerta" dotaron a su reducido tiempo en escena del buen rollo necesario para seguir con las pilas bien cargadas de cara a los siguientes grupos. Unos, ya veteranos de la escena, que como diría el tío Ybarra “aun mantienen el micro con formidable vigor!”

Demasiado Daniel- Madurez al micro.

Siguiendo la línea de anteriores carteles, y tras su paso por diversos festivales de prestigio como el asturiano "Resu" de este mismo julio, Syberia se enfundó la propuesta mas prog del encuentro. Su enfoque instrumental estuvo a la altura de esos Jardín de la Croix que ya nos deleitaron en la línea que Toundra ha llevado a hacerles realmente conocidos a nivel nacional e internacional. Repasando su "Drawing a future" disco, más Ep de 2012, dispararon, entre otras, unas densas e intensas "Red dawn", "Stampede", "Collosus collapse" y "Renaissance" que, por supuesto, no escupimos.

Syberia- Atmósferas y rabia.

Puntualmente entramos en terreno extremo, los madrileños Avulsed, uno de los máximos exponentes del Death metal/Grindcore a nivel internacional salieron a comernos. Recién caídos de tierras francesas donde no es nada raro (como en cualquier otra parte del mundo) verles junto a Sepultura, Napalm death o Pentagram en este caso en el conocido Motocultor Fest. salieron pisando seguro para desgarrar "Breaking hymens", "Zompiro" o la excelente "Exorcismo vaginal" de su gran "Stabwound orgasm"(1999). Más de veinte años en los escenarios que dan buena muestra de que se mantienen al cien por cien. Show genial de un cachondo Dave Rotten que seguimos considerando una de nuestras voces guturales favoritas, además de el mejor organizador de Death Walls!.

Avulsed- Brutalidad en la agreste planicie manchega.

Vuelta al hip hop estatal de la mano de uno de los grupos mas en la palestra del rap en los últimos tiempos. A pesar de sus años en el negocio, es ahora cuando los valencianos Los chikos del Maíz están recogiendo más ampliamente los frutos de duro trabajo en la rima. Un seguro apoyo mutuo proveniente de mediáticos personajes del ámbito político izquierdista ha hecho que su onda no haga, para bien o para mal, más que amplificarse. Sus siempre mordaces y ácidas letras antifascistas triunfaron entre unos viejunos (que ya se las saben) y unos jóvenes levitativos ante la estética estrellada y tricolor. "Vacaciones en Suiza" (bandera incluída) "Cops" o la dedicada al “camaleónico” Gallardón "Putas y maricones" sonaron increíbles. La mesa, presidida por esa "Estanquera de Saigón" que nos observaba, podía estar orgullosa de una tropa feliz coreando "Spain is different" , "Una chica AVT" y una de las últimas del repertorio, e inspirada en el gran Eduardo Galeano como "Los nadie". Quizá unas colaboraciones pudieran haber estado fetén. ¿M.A.R.S., Evaristo? Por soñar que no quede. Con todo y con eso, que perdure la tocada de cojones intergeneracional, con o sin flow.

Los chikos del Maíz- Know your rights.

Cobra, el cuarteto bilbaíno amante de Dawn o Sabbath (Yo añadiría a los más oscuretes STP) se dispuso a acabar con la crítica reivindicativa a favor del rock más pesado, sonando a la perfección. Un bloque en perfecta sincronía que se despachó las especialmente salvajes "Revel Scum" o "General Lee" con clase y que nos hicieron rememorar con intensidad esa pareja brutal que es  "The strong arm of the rock" y "Thriller".

Cobra- El brazo fuerte del brujas.

Para terminar las casi ocho horas de música en directo no quedaba otra que cerrar con el Rave & Roll de Gomad! & Monster. Por suerte, este año la banda no ha tenido problemas en llegar hasta el Brujas después de la cancelación el agosto pasado a pocos días de la celebración del festival por motivos de agenda. Problema solucionado Ad hoc, e inclusión en la edición actual. Los Gomad! comenzaron con la habitual intro seguida de su revisión electro de "Enter Sandman" para ofrecer una retalía de beats de muy señor mío.

Gomad! & Monster. 4.00 am. Echando el resto.

Highlights como la tremenda "Rocket" de W&W & Blasterjaxx dan buena cuenta de cual sigue siendo su camino. Quizá añoramos unos White Zombie 2.0 antes que a unos Slipknot cuasi avant garde, ojalá lo mejor de ambos -salvando las distancias- pudiera salir de su rápida y seria progresión. Fueron demasiadas horas en pié cubriendo esta última edición para dilucidar éticas y estéticas futuras, aunque lo que es seguro es que este magno festival manchego seguirá marcando la agenda de las tendencias que vienen y vendrán, pues sigue gozando de una salud de campeonato.

Enhorabuena a la Crew, y hasta el número XI.

Fotos: Vinylola -Copyleft-
Texto: Miguel Ángel Ortiz.




viernes, 10 de julio de 2015

BOB DYLAN. Teatro de la Axerquía, Córdoba. Jueves 9 de Julio de 2015.

BOB DYLAN. Teatro de la Axerquía, Córdoba. Jueves 9 de Julio de 2015.

Fecha cordobesa del dylaniano “Never ending tour” que nos dejó más que satisfechos de haber adquirido esos tickets no demasiado baratos, pero sí lo suficientemente buenos como para disfrutar del tío más talentoso de Duluth en un entorno privilegiado, el Teatro de la Axerquía.

Ya en la fila, uno de esos “locos maravillosos” que siguen a Bob por el mundo preconizó el set del concierto, sin desde luego, mucho desatino, además de contar historias sobre compañeros y compañeras que desafían a sus guardaespaldas en los hoteles reservando las suites de al lado.

¿Por qué, si hay devotos que se desplazan a Lourdes, dejándose mil euros, ansiosos de un milagro, no voy yo a seguir a Bobby en su gira española? Eso sí, sin gilipolleces –exclamaba-.
No hay más que rascar, lo de Dylan es cuestión de fe y todo lo demás, hablar por no callar.

Al grano. Mr. Zimmerman, respetable señor de 74 años, hizo lo que sabe, exprimir sus últimos discos frente a la indulgencia por la que podría optar atacando el cogollo de su obra. Así lleva años, y es lo que hay. Parece soltar entre líneas “Si no te gusta, no vengas. No lo pases tan mal”. Para nosotros, ya es más que un logro que este entrañable abuelete se marque un repertorio de veinte canciones –exactísimas-, aportando saber hacer, tablas para parar dos trenes y una fina voz de lija que cada vez nos atrapa más.

Cartel mangado. Decoración para la redacción de Vinylola.blogspot.com


“Things have changed”, “She belongs to me” y “Beyond here lies nothin´” abrieron el concierto. Gran sonido y a rodar. Sus músicos de siempre, como de costumbre, brillaron sin virguerías, con un soniquete entre temas más que atractivo. Algo así como una música de continuidad que anticipaba la tonalidad del tema por venir. Genial, sutil y cosa de maestros. Así prosiguieron “Pay in blood”, la sinatrada “Full Moon and Empty arms” –por cierto, bellísima-, y una sorpresa rescatada de su “Blood on the tracks” como fue “Tangled up in blue”. Poco después y sin mediar palabra, como en los anteriores shows de Madrid y Granada, parón de veinte minutos para que el adorable ancianico descanse un ratín, y vuelta al corte.

Posible fotografía chula de Dylan y su banda. Hacer fotos estaba prohibido.


En esta sección pudimos, entre otras, saborear “Spirit on the water”, “Soon after midnight” –fantástica- u otra sinatrada, aunque igualmente atractiva “I´m a fool to want you” con la que cerró su repertorio, de nuevo sin echar la vista atrás, ni soltar un mu.
Breve encore encabezado por una “Blowin´ in the wind” no demasiado alejada –para lo que él acostumbra- de su armonía original y “Love sick” echando el cierre. Ahora sí, con saludo a lo torero incluido. Olé.

En éste bus de cristales tintados salió Dylan. Probablemente saludó a Vinylola.

miércoles, 8 de julio de 2015

CALLING FESTIVAL. Clapham Common Park, Londres. 4 JULIO 2015. Ryan Adams, Noel Gallagher, Modest Mouse…



CALLING FESTIVAL. Clapham Common Park, Londres. 4 JULIO 2015. Ryan Adams, Noel Gallagher, Modest Mouse…

Calor abrasador para la edición 2015 del Calling Festival. Suerte o suplicio, según se mire. Para los cientos de londoniers allí congregados supuso un disfrute cercano al de un cerdo en una charca, pero para los aquí firmantes, ansiosos del fresquito británico que España estos días les niega, más bien se asemejó a lo segundo. Bochorno infernal bajo un Lorenzo de justicia. Ante la falta de corresponsales, Vinylola se centró en el escenario principal, donde un line-up encabezado por Noel Gallagher y sus high flying birds nos sació hasta prácticamente la caída del sol.

Abrieron “Sunset sons”, joven cuarteto inglés que bien podrían ser sucesores de los inefables Maroon 5 o 30 Seconds to Mars. Cierto es que aunque el buenorro frontman (todos los “must” en su aspecto y vestimenta incluidos) desvirtuaba el potencial de la banda –a pesar de su formidable voz-, cumplieron con un repertorio más que chulo y buenrollista. Hits sin parangón como “Medicine”, “Come easy” o “Can´t wait” dieron buena fe de que estos muchachos tienen todas las papeletas para ganarse sobradamente las lentejas no solo en esto de la música, sino en cualquier ámbito relacionado con la imagen.

Más adelante, y en pleno sofocón aparecieron “Echo and the bunnymen”. Anclados aun a la nueva ola no dejaron de gustarnos atacando clásicos como los de su “Ocean Rain”. El quinteto cumplió con nota ante una audiencia de lo más heterogénea (tónica general a lo largo del festival) pues desde los cincuentones más curtidos hasta los pipiolines de la gran bretaña supieron agradecer esa “macarrería pasiva” que tantos y tantos grupos le han fotocopiado a Ian McCulloch y compañía, que sin soltar su cilindín y vestido de negro dio la talla como sí de un oscuro y humeante club de cien personas se tratara.

 En pleno zenit de calúa ¿Que mejor que disfrutar entre dos mil energúmenos teenagers de “The Hives”? Cualquier cosa. Pero en su afán informativo, Vinylola se atalajó su más elegante hato punk-rock para esperar lo gordo del festi tras unos Hives que arrasaron entre la muchachada con sus clásicos. “Come on” para abrir, “Main ofender” en mitad del set y “Hate to say I told you so” en la conclusión. Un puñado de canciones que, pasados los años, siguen estando en el pedestal del rock más enérgico.

The Hives. Ya, honorables padres de familia.
 

Cuenta atrás bajo la enigmática atmósfera que “Modest Mouse” nos trajo ya a la caída de la tarde. Una banda que muy probablemente puedan considerarse “The next big thing” al estilo de “My morning Jacket” pocos años atrás. Estos curtidos músicos de la escena de Seattle hicieron las delicias de los oyentes más experimentados. Alucinante observar cantando todas sus canciones a personajes más cercanos a la jubilación que al acceso a la universidad. Un conjunto que a veces rondaba los siete componentes trituró temas como “Paper thin walls” o “Pups to dust” consiguiendo ambientes cercanos a los que se obtendrían en una metalúrgica. Percusiones totalmente analógicas y afinadas según el tono de depende que temas, dieron ese toque visceral y arcaico a la par que avanzado que todos esperabamos. “Float on” y “The View” dieron muestra de ello para cerrar una hora de concierto de lo más intensa.

Modest Mouse. Estampados de animalicos.


A continuación. Ryan Adams. Lo que realmente nos llevó rumbo al Calling, debido a su relación de amor-odio con España, sus promotores y por supuesto sus fans-toca-pelotas ibéricos. ¿De verdad es necesario desplazarse dos mil y pico kilómetros para disfrutar de este hombre? Bueno, eso de hombre habría que matizarlo, pues esta bestia parda se marcó un concierto de muy señor mío. Algo que compensó con creces nuestra inversión en vuelos low cost.

Spitafields market? No. Ryan Adams en su salsa.


Una retalía de cacharritos, cuadros, amplificadores gigantes (claro homenaje al Sr. Young), calaveras cromadas, banderas hippies y por supuesto, máquinas de marcianitos ochenteras nos recibió mientras se nos caía la baba deseando que todo comenzara. Y vaya si comenzó...

Una especial atención a sus primeros álbumes y último disco, aparte de a “The Cardinals” nos dejó turulatos desde el minuto uno. Tan solo “Gimme something good”, “Let it ride”, “Stay with me” o “Dirty rain” sentaron las bases de lo que iba a ser uno de los mejores shows que hasta el momento hemos cubierto.

¿Es un pájaro, es un avión? No. Ryan dejándose las cervicales.


Total conexión entre los miembros su actual banda “The Shining” que dio como resultado una performance a la vieja usanza. Improvisaciones totalmente bluesy por parte de Adams (gratísima sorpresa su dominio de la guitarra solista) que fulminó con maestría, clase y estilo unas “Fix it”, “Paceful Valley” o “Come, pick me up” sonaron como Dios. Si algo hay que decir, es que este tipo lo da todo. Si tiene que romperse la nuca haciendo un solo, lo hace; si tiene que patear un ventilador, lo hace; si tiene que arrancar dos veces para que salga como se debe, se hace; o si tiene que alabar escupiendo que Tom Araya y Freddy King (Slayer) son los putos mejores compositores del mundo, lo hace. Un rollo anfetamínico y punk a veces y otro progresivo a lo “Southern rock” en otras que nos voló la tapa de los sesos mientras desgranaba “Shakedown on 9th Street” o “Magnolia mountain”. ¿Hemos dicho que lo da todo? Si. Pero también lo tiene todo. Una genuina estrella del rock, ecléctica y genial de nuestros días que se fue sin despedirse. Faltaría más.

Noel. Saliendo con todo de frente.

 Para terminar “Noel Gallagher” y sus high flying birds hicieron suyo el parque. Bastante menos excitante que lo que acabábamos de presenciar, Noel dejó el listón alto presentando su nuevo y formidable disco “Chasing yesterday”. Una revista británica sobre el reseñaba “The song is not always remains the same”, y efectivamente, no hay más que decir. Mucho respeto por lo nuevo de Noel pero un poco cansados de que cada festival donde aparezca parezca un parque temático “Oasis” .Fans farloperos, yuppies pijos y una calaña muy rara que no hace justicia a la película que el más inteligente de los hermanos quiere llevar a cabo. En fin, disfrutamos de su tiempo pero no pasamos de considerarlo una simple coda en comparación con lo vivido una hora antes. Siempre es una alegría que entre sus fantásticos nuevos temas no dejen de sonar “Digsy´s dinner”, “ The masterplan” “Champagne supernova” o “Don´t look back in anger” lo cual para cerrar el festival es garantía de buen sabor de boca. 

martes, 16 de junio de 2015

Crónica: “Porgy & Bess” Cape Town Opera. Teatro Real, Sábado 12 Junio 2015.



Crónica: “Porgy & Bess” Cape Town Opera. Teatro Real, 12 Junio 2015.

La segunda de las nueve representaciones con las que la “Cape Town Opera” presentó su versión de “Porgy and Bess” no pudo acabar con mejores sensaciones. La compañía sudafricana siguió dejando el listón muy alto con un libreto, que por su aceptación popular –obviando rupturas y tabúes socio-culturales- desde prácticamente su estreno hace exactamente ochenta años supone un reto para cualquier conjunto que se propone afrontarla en su integridad.

Porgy. Sufridor irredento. La gran ovación de la noche.

Esta atractiva e inmortal historia de poliédricos ángulos, tan anclada en la idiosincrasia norteamericana, sigue tristemente representada en más calles yanquis de las que a priori pudiera parecer. Hay cuentos que se repiten década tras década y este, por desgracia sigue, y tristemente seguirá estando en boga. La peculiaridad y el punto de distinción de la versión ofrecida por la “Cape” reside en el transporte de la historia desde el ghetto de Charleston a los de actual Ciudad del Cabo. Aunque los personajes se mantienen respetuosamente intactos se les ha dotado de una credibilidad y realismo que a día de hoy no tendrían que envidiar a los recreados por el gran DuBose Heyward, y –a buen seguro- por los cuales, el mismo autor se habría sentido magnetizado.

Sportin´ life. Nuestro camello favorito.

“Summertime”, esa nana más grande que la vida que supuso el enganche al éxito universal de la ópera, abrió sin ningún tipo de overtura la obra, recreando un ambiente conmovedor, que sumado al escenario de el Real no hizo más que amplificar su belleza. También maravillas como “Gone” o la más coral “It ain´t necessarily so” se vieron relucientes y conmovedoras a la manera que los más exigentes Armstrong, Davies o Holiday, prominentes versionadores del catálogo George/Ira Gershwin, les hubiera gustado saborearlas. Una joya que ya tardaba en volverse a representar en la capital de la mano de un reparto inconmensurable que interpretaba hasta con las pestañas.

Suburbios, pescadores y partidas de dados.

Referencia especial a Orquesta titular del Teatro Real, afrontando de manera sobresaliente unos pasajes orquestales –banjo incluido- que nos llevaron al séptimo cielo de la música contemporánea. Vale, aun algunos rezan que poco tiene que ver lo que se pretendía en las partituras originales –a pesar de los muy marcados diálogos en “gullah”- con lo que finalmente quedó reflejado. Es cierto, y a veces, dejándonos llevar por nuestro negro y afro-americano subconsciente desde nuestro interior luchamos por escuchar esas increíbles canciones de la manera más bluesy o góspel posible en contraposición a esas constantes referencias melódicas a A. Berg o Rubinstein en su musicalización, pero ¡qué demonios! ¿Acaso esos adorados Charles Mingus o Nina Simone no hubieran salivado por interpretar sus scores en el foso?

Bess. Proxenetismo, mono y demás lindeces.
En definitiva, altamente recomendable el pasarse por las taquillas del Teatro Real durante el siguiente mes, pues aun quedan siete representaciones hasta el próximo 10 de Julio.

domingo, 19 de abril de 2015

V EDICIÓN DE LA GRANJA FESTIVAL. 17 Y 18 DE ABRIL DE 2015. Daimiel (C.Real). Día 2

V EDICIÓN DE LA GRANJA FESTIVAL. 17 Y 18 DE ABRIL DE 2015. Daimiel (C.Real). Día 2


Nueva edición de uno de nuestros festivales fetiche, que en esta ocasión pasa de celebrarse en el recinto ferial de Daimel a la sala habitual donde se viene dando la programación que la organización (asociación cultural y sello discográfico "La casa con ruedas") prepara mensualmente.

Repartido en dos fechas, éste contó con las actuaciones de Julián Maeso, teloneado por Suny durante la primera de ellas y la combinación de Hermana Morfina, The Boo Devils y Junior MacKenzie para la segunda. Lamentablemente y por motivos de agenda nuestra asistencia se vio reducida al último día. En siguientes ediciones, prometemos enviar a corresponsales lo suficientemente sobrios para cubrir el evento como creemos os merecéis.

2º DÍA.

"Hermana Morfina", como siempre atinan con nota sobre lo esperado. Rock sin huecos, y unos tíos curtidos en mil batallas que no parecen precisar de ensayos infinitos. Eficiencia, diversión y mala ostia que conquistan a la afición año sí y año también. Melocotonazos como "Coche Policia", "Déjame mujer" o "Ven conmigo" además de adelantarnos números de su nuevo siguiente disco "Nada me sienta bien" resonaron como bombas mientras un aproximadamente centenar de granjeros coreaban cerveza en mano sus estribillos. Estos cinco figuras no deberían faltar en cualquiera de las siguientes ediciones.

Chungo. Frontman de "Hermana Morfina" entregado a la causa.


Juan Fortea aka "Junior MacKenzie" por su parte comenzó exigiendo silencio, cosa razonable debido a la delicadeza y sensibilidad de su nuevo trabajo, el EP "Mr. Good Horse" en contraposición con la actuación anterior. 


A pesar del fantástico y jovencísimo cuarteto que para la ocasión le acompañaba (instrumentos de cuerda frotada, teclas, coros..) no supimos destilar esas influencias exquisitas (Jeff Buckley, Damien Rice, Elliott Smith...) con las que pensábamos relamernos. Más bien nos decepcionó el hecho de que Mackenzie no supo gestionar su intervención en un festival eminentemente rock que poco se parecía a un íntimo café (ya nos hubiera gustado!), haciendo sentir a la audiencia incómoda en algún que otro momento con una soberbia sobrante, y que derivó en una actuación solamente cañera por despecho. Carencia de empatía que arruinó su, a priori muy atractiva propuesta.

Junior MacKenzie. La Granja Festival. Abril 2015


Para cerrar, "The Boo Devils", banda madrileña que fagocita a Johnnie Cash, Cramps, Stray Cats o Social Distortion por igual y que quitó el mal sabor de boca que pudiera permanecer en nuestros paladares. La tónica de su repertorio fue la frescura sin necesidad de payasadas y movimientos facilones del quinteto y que conquistó a propios y extraños. Con nuevo trabajo bajo el brazo "Mala Suerte" estos curtidos músicos de la escena capitalina se salieron con la suya al querer hacer "suyos nuestros culos" según palabras de Al, su frontman. Perfecta sincronización y tablas sobradamente demostradas tras varias giras europeas que cristalizaron en un buen rato de campeonato. "The first in line" o la "(Rubinizada) Personal Jesus" hicieron las delicias de rockers, folkies y popies que bailaron en comunión hasta pasadas las dos y media de la mañana. Chapó.

"The Boo Devils" por las nubes.


Mención especial a la organización, la cual nos trató cual Pitchfork journalists entre paella, cervezas y pinchadas varias a cargo de l@s chic@s de "Nokton Mag" que nos conquistaron desde el minuto 0. Un encuentro la mar de familiar que ya muchos quisieran y que esperamos goce de continuidad. 

domingo, 12 de abril de 2015

THE JAYHAWKS. Sala Barceló (Madrid) Viernes 10 Abril 2015

THE JAYHAWKS. Sala Barceló (Madrid) Viernes 10 Abril 2015

Nueva cita con The Jayhawks en la capital. Esta vez, y a diferencia de nuestro último encuentro con la banda en el Huercasa Country Festival, Gary se encontró mucho más cómodo, incluso cabría decir que con algún que otro quinto entre pecho y espalda. Buen humor y camaradería que sumado a una tempestiva hora dio como resultado un set de lo más fresco e inesperado.

Abrieron entre otras “I´m gonna make you love me”,  “Big Star” y la instrospectiva “Stumbling through the dark” que agruparon a la audiencia hacia el centro del Teatro Barceló (antigua discoteca Pachá) puesto que en el segundo circulo (zona más retirada y pegada hacia la barra final) el sonido se percibía notablemente mas flojo e insulso. Pasos adelante y todo solucionado.

Gary & Co. De buen rollo.

 “Save it for a rainy day”, “Waiting for the sun” o “Smile” se encargaron de poner las cosas en su sitio, a la vez que la ecualización fue mejorando minuto a minuto. A destacar las constantes ráfagas de violín en vez de la habitual mandolina a cargo de Kraig Johnson que amplia su arsenal instrumentístico bolo a bolo.

En medio de todo el bloque central del repertorio Gary introdujo algún que otro flash melódico que aseguró pertenecía a alguno de los temas que conformarán el siguiente álbum –suponemos de la banda-, lo cual nos sorprendió en la misma medida que hizo sonreír a sus bandmates (recalcamos su poco común alegría escénica) que se tronchaban.

En la recta final, arranque a cargo de “Trouble” y metida de mano al “Tomorrow the green grass” ¿Qué mejor?. Un breve parón para recargar pilas y cierre a lo grande. “Bad time” de nota y la poco asidua  “Tailspin” que finiquitaba la actuación.

Mr. Louris se marchó ¡haciendo el avión!

 Como siempre, el grupo de Minnesota sigue atrayéndo a nuevos y viejos seguidores a su mundo a base de canciones inmensas, referencias clásicas e imperecederas y tablas sobre el escenario como para reformar en roble la trasnochada decoración del Teatro Barceló de arriba abajo. Vuelvan pronto.