domingo, 3 de octubre de 2021

Vinylola: A Mixtape (Rolo Vs. Rutina Vol. 7)

 

 

No se nos ocurre manera mejor de afrontar octubre que con una recopilación para los amigos... y además, tostarla. Hemos decidido llamarla "Rolo Vs. Rutina, Vol 7" ¿Por qué?, por que somos así. ¡Feliz octubre! 

The LA´s “There She Goes” (1990)

Canon de perfección en eso del Pop. Si preguntamos a los Gallagher o a Eddie Vedder (por poner solo dos ejemplos) te dirán lo mismo. ¿Alguien ha dicho que debería llegar a los tres minutos? ¡A la cárcel del Rock!



Aphrodite´s Child “The Four Horsemen” (1972)

Coloridas líneas melódicas setenteras entonadas por un Demis Roussos (pre Triki-Triki) junto a aquel Vangelis (pre Carros de Fuego) en estado de gracia. Tema epítome de lo épico cuyos ecos siguen recogiendo cantidad de bandas con ganas de acabar con túnica. Y sí, Gossip les pillaron los cascabeles grecolatinos.



Fruit Bats “The Bottom Of It” (2019)

Maravilla retro (cómo no) a la producción de nuestro amadísimo Thom Monahan. Uno de nuestros discos favoritos del ´19 el cual contiene el último solo de Neil Casal antes de su prematura muerte. Una gema Harrisoniana que, a buen seguro, ahora andará compartiendo con George en alguna mística cima.



King Princess “1950” (2018)

Mikaela Strauss, nos regaló con solo 20 años esta alucinante tonadilla. Solo una pega: nos hubiera gustado que ese For you hubiera sido un Fuck you. Ese jódete al amor platónico al que aún nadie ha cantado. Nos sigue quedando la duda.



Jeff Ament “The Divine Perfume” (2021)

Si la pandemia ha servido de algo, probablemente sea para que esta fantástica y oscura canción del bajista de Pearl Jam viera la luz. Solo en su estudio se lo guisó y se lo comió para registrar un tema a la altura de “Low Light” o “Even Flow”. Se nos queda corta, Jeff.



Cigarretes After Sex “Heavenly” (2019)

Perla dream-pop con voz de chica que no es una chica. La banda de El Paso, que no parece de El Paso, se desquitó con esta canción incontestable... y tan bien mezclada que podrías escucharla en bucle durante el resto de tu vida.



Emitt Rhodes “Isn´t It So” (2016)

El llamado “The One Man Beatles” merecería más de un documental. Tristemente desaparecido hace un par de años, llora solitariamente en este impresionante tema la muerte de su esposa (desearía que estuvieras aquí/.../aún intento agradarte aunque ya no estés/.../cuanto más lo niego, más cierto es…). Acompañado de la banda de Brian Wilson (que no es poco) consiguió marcharse de este mundo dejándonos los pelos de punta en este.



Kate & Anna McGarrigle “Oliver, Remeber me?” (2011)

La mamá de nuestro Rufus también dejó huella, y mucho más profunda al final de su vida. Su hijo versionó este tema en su homenaje con tal intensidad que volvemos al original para rebozarnos en ese tintineante piano que contesta sin palabras a por que la familia Wainwright es tan alucinante.



Stormzy “Crown” (2019)

Buscando en cada rincón de mi cabeza / Buscando las respuestas que no puedo encontrar / Tengo mis razones / La vida tiene las suyas / Intento ser grande y sé de mis dones / Pero pesada es la cabeza que lleva la corona. ¿Qué más se puede decir viniendo de ese vozarrón de casi dos metros? ¿A quién le importa que aún no tenga un Mercury Prize? Enmendaron el error con Dave.



Mustafa “Air Forces” (2021)

El de Toronto en colaboración con Jamie XX se lleva una de las grabaciones más sentidas de los últimos años. Una oda a la vergüenza propinada por una industria armamentística al servicio de los de siempre y a esas "vueltas de tortilla" que tan bien nos venden.



Squid “GSK” (2021)

Frikada de los que se echaba de menos en estos tiempos de conservadurismo rockero. Grabados por WARP!!! parecen tener un futuro brillante. ¡Entérate calamar!



The English Beat “Save It For Later” (1982)

Clásico del pop inglés que cumplirá sus 40 primaveras el año que viene. Una atemporal sucesión de acordes que acompaño (entre otros) al mismísimo Phil Selway en sus primeros devaneos en esto de la música. Y, por supuesto, no estás equivocado, puedes cantar la coda final de “Betterman” durante todo el tema.



The Damned “Life Goes On” (1982)

Segunda cuarentona de muy buen ver… y cambio de dirección alucinante por parte de los de Dave Vanian y Capitán Sensible (que en este caso se encargó de las voces). Nuestro disco favorito de los londinenses… y su mejor portada. “¿Qué significa esa fresa sobre la cabeza del cerdo?” Preguntó un joven Josele Santiago a Captain Sensible en el cogollo de Malasaña, a lo que Sensible respondió: “El cerdo es nuestro público, y la fresa nuestras canciones”. Brillantes.



XTC “All At Sudden” (1982)

Como no hay dos sin tres, solo nos queda rendir pleitesía a los de Andy Partidge, unos XTC de donde nunca salió nada malo, y en este caso, menos. Un fretless saltarín decora una de sus canciones más nostálgicas e inspiradas. Afinaciones abiertas nos retrotraen mil aromas de los que (no en vano) fueron elegidos por el propio Andy Summers como teloneros de la gloriosa tournee de Police un par de años antes.



Cardiacs “Fiery Gun Hand” (1996)

Siguendo con las frikadas, aquí los más locos de su barrio. Puro virtuosismo al servicio de la locura. Lo mismo nos recuerdan a Split Enz que a The Tiger Lillies, pero siempre para sacarnos una mueca que no se expresa con palabras. Lástima que Tim Smith también nos dejara hace nada de nada. ¿Alguien toma el relevo?



Leron Thomas “I Feel” (2020)

El jazzman tejano nos dejó con la boca abierta en su nueva propuesta. No rompe nada, y todo. Obra de infinitos jugos, cautiva a cualquier musiquero que se precie de ello. Mataríamos por ver su rollo en directo. Nada de música de ascensor.



Pharoah Sanders & Floating Points & London Synphony Orcherstra “Promises- Movement 1” (2021)

Otro jazzman, en este caso el octogenario Pharoah Sanders unió sus fuerzas a la electrónica Sam Shepherd (Floating Points) y concibieron “Pomises” como una de esas obras más grandes que la vida. Casi cincuenta años de diferencia separan a ambos, pero la inquietud por ambas partes propició esta obra maestra de sonido gigante y adormecedor (en el mejor sentido de la palabra). Opio para los oídos que piden más y más fuerte, que envían calma y sosiego a las demás partes del organismo y ruegan por nosotros. Amén.





viernes, 10 de septiembre de 2021

Cápsulas Vinylola: The Song Remains The Same. El Power-Pop en 3 estadios

 Para comenzar septiembre como es debido, Vinylola te propone la ingesta de nuestras tradicionales cápsulas. Siguiendo la premisa clásica del gran A. Levoisier que rezaba “la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma” te instamos a energizarte con tres pequeñas dosis que vienen a confirmar (más si cabe) eso de que nadie ha inventado nada... Y menos en el arte de combinar el sonido y el tiempo. Un trío de ases que se alimentan del mismo combustible, y que década a década nos ha inoculado ese amor por unas melodías eyectadas en distorsión que sobradamente te harán afrontar la vuelta a la rutina. The Song Remains The Same en 3 estadios. No están todos los que son, pero sí todos los que están. ¡A jugar!

 Estadio 1: Buzzcocks - Can´t Touch It (1979)

 Que menos que tomar como referencia fundacional a nuestra banda favorita de aquel glorioso ´77. Aunque nos hemos decantado por un tema posterior, no cabe duda (obviando fantásticos y mastodónticos precursores a Kinks o Who) que el comienzo del llamado Power-Pop debe mucho al cuarteto mancuniano. Sirva esto como homenaje al siempre brillante Pete Shelley fallecido hace ya tres años. 


Estadio 2: Husker Dü - Sorry, Somehow (1986)

 Quizá la banda que mejor recogió el guante de aquellos maravillosos Buzzcocks fueran apenas 10 años después Bob Mould y los suyos. Husker Dü ha sido, y en concreto su líder, toda una institución en esto de la melodía rabiosa, chiclosa y memorable. A reseñar también su trabajo con Sugar y en solitario que en estos últimos meses se ha compilado en álbumes tan imprescindibles como necesarios.


Estadio 3: Foo Fighters-  This Is A Call (1995)

 ¿Qué cabe decir acerca de la inmensa influencia que las dos bandas reseñadas ejercieron sobre el proyecto en solitario de Dave Grohl tras Nirvana (de nuevo) prácticamente una década después? Tanto la banda matriz como la continuación del mito protagonizada por el chispeante batería virginiano no hubieran siquiera existido sin la aportación de Shelley o Mould. Un disco fantástico que marcó el principio y el fin de Foo Fighters como monumento a la frescura y la actitud. Un trabajo soberbio de un multiinstrumentista al que seguimos admirando, pero no tanto.


 Por supuesto, el juego continúa. ¿Estadios Piagetianos 4, 5 y 6 en los ‘00´s , ’10´s y (primeros) 20´s? Se admiten propuestas. Nuestras preferencias en una nueva entrega de Cápsulas Vinylola.

 ¡Qué las disfrutéis!

 

jueves, 12 de agosto de 2021

Podcast Vinylola: El Escondite: Especial "Bajistas"



 Muy contentos y orgullosos de acercaros la última colaboración del equipo Vinylola en "El Escondite del Rock", el fantástico podcast que de alguna manera tomó el relevo de "La Caravana". Unas horas (que se hicieron cortas) charlando con su alma mater, Chema Cabanes (Brujo Malvado) y los tertulianos habituales del podcast fundacional. 

En él podréis encontrar más del setenta por ciento de bajistas pululantes y que han paseado por los pasillos del Rock, aunque también cupieron bastantes referencias al Jazz, BluesFunk... y algún que otro maestro inquieto de las frecuencias bajas.

En definitiva, una experiencia de lo más refrescante y disfrutona del mundo que engloba la Clave de Fa

Qué lo disfrutéis. 


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jueves, 15 de julio de 2021

Vinylola: Post Homenaje: 26 de julio, Día mundial de las abuelas.

Vinylola se suma al homenaje a las abuelas, celebrando este 26 de julio por todo lo alto tan controvertido título. En nuestro caso, lo abordamos (como no podría ser de otra manera) festejando la existencia de quien (ya lejos de observar obras y mirar por el visillo) cubre labores tan importantes como: cuidar de los hijos, cobijarlos en casa ante la falta de empleo, cuidar de los hijos de sus hijos más tiempo que los propios progenitores, proveer de tuppers al resto de la familia… y un sinfín más de tareas ahora imputables a tal parentesco. 

 Para abrir boca, reivindicamos con un golpe en la mesa (y en español) la libertad que a tan nobles damas debemos brindarles. Basta ya de nietos, STOP tareas de au-pair no remuneradas… y mini-jobs en el caso de las grandma alemanas. Rafa, Juanjo y Jorge (provenientes de grupos tan míticos como PVC o La Frontera), ponen los puntos sobre las íes mediante las fugaces Abuelas Fumadoras. Por cierto, la banda fue bautizada por el Joe más molón que ha existido y existirá (mejor investigar la historia). 




 Pasando a un terreno más serio (y clásico), nuestra playlist se rinde al himno más himno que se ha podido dedicar a las abuelas. No pudo ser otro más que Bill Withers (recientemente fallecido y homenajeado en este humilde blog) quien musicaliza de manera sencilla y magistral qué es una abuela (al menos para él). Registrada dentro de su clásico de 1971 “Just As I Am” ni pasa ni pasará de moda como todo lo bueno, mágico y auténtico. 




 Cerrando nuestro trío de ases recurrimos a nuestros adoradísimos Vulfpeck, con la que consideramos una de los más bonitos y entrañables homenajes a la figura de la ya-ya, ta-ta o cualesquier onomatopeya que defina a esas personas con depósito infinito de amor, comprensión y aguante: Las abuelas. ¡Vaya por ellas!



martes, 1 de junio de 2021

RESEÑA VINYLOLA: TULSA “Ese Éxtasis”, Intromúsica/Matxitxaco, 2021.

 


Para comenzar junio nos sumergimos en Ese Éxtasis, el nuevo largo de Tulsa, o lo que es lo mismo, la anexión de Charlie Bautista y Javier Carrasco a Miren Iza, el espíritu, el alma de ese proyecto, que a lo largo tres lustros nos ha alegrado la vida en sobremanera (con permiso de Aries y Charades, mágicas aventuras de Isabel Reviriego, su compañera en las fundacionales Electrobikinis).

Si miramos atrás, este “Ese Éxtasis” (Intromúsica/Matxitxako, 2021), podría ser la respuesta que Iza necesitaba madurar, un honesto autorretrato, como reza la maravillosa canción de apertura al álbum, que ha estado buscando desde su “conversión” a formatos con alto componente sintético iniciados en “La Calma Chicha”, una foto fija de su trayectoria, honesta y sufrida.

Miren en plena grabación de Ese Éxtasis, verano 2020.

Como punto de partida, nos gustaría reseñar dónde se prendió la primera llama, el germen del disco, cosa que nos inquieta y atrae, pues Miren eligió las afueras de Daimiel, concretamente una la finca La Manchuela, anexa al Parque Nacional de Las Tablas como enclave donde empezar a modelar, a echar a volar como las grullas y patos que por allí a miles aparecen, sus nuevos temas. En ese emplazamiento solitario no sería de extrañar que surgieran “La Piscina” o “Destrucción mutua asegurada” o “Tres venenos”, aunque necesitaríamos de su confirmación.

Charlie Bautista: Nord, Martin y mascarilla.


El sonido de Ese Éxtasis consigue justo eso, (como antes hemos verbalizado) sumergirnos en emociones, con vello de punta y lágrimas en los ojos (¿y qué más da, y qué más da, si son cosas de la edad?). Ese es el sentimiento. En sus surcos, los nuevos temas consiguen aunar lo sintético con lo orgánico de un modo fantástico, sin hacernos recordar siempre manidas texturas foráneas, ricas en tecnología y cortas en emoción y sinceridad. 

Instrumentos "de la tierra".


Mientras caen “Destrucción mutua asegurada”, “Os oigo follar”o “La boda” (¿esperamos querella de Amancio Ortega y Chris Martin?) nuestra mente aún visualiza, paisajes, pasajes e imágenes de las mil y una postales sonoras anteriores. Como un pequeño libro de relatos se siguen desnudando la más folkie“Dinero caído del cielo”, que vuelve a urgar entre las líneas de lo justo e injusto, “Los volcanes avisan” y cerrando la hijadeputa (perdónesenos la expresión) “No soy Penélope”, desatándose con ese qué te pensabas, imbécil tan punk como logrado.

Ruralismo ilustrado, éxtasis asegurado.


Sin olvidarnos de la potente post-producción y grabaciones finales a cargo de Luca Petricca en sus Reno Estudios, Ese Éxtasis se convierte en,un clásico en donde mojar mil y una veces, disfrutar en el coche a todo volumen con un buen paquete de tabaco (fumar mata) o contemplar un atardecer en la agreste planicie manchega donde vino a crearse.

Chapó.



Texto: Vinylola

Fotos: IG

sábado, 1 de mayo de 2021

Repor Vinylola: ELECTROAMÉRICA (2019-2021)

 Celebrando el 90 aniversario del llamado “Día de las Américas”, en el cual el continente hermano conmemora su unión e independencia, Vinylola mira a Iberoamérica (como acertadamente, en lugar de los más manidos, peyorativos y estereotipados latino- y sud-, preferiría denominarla Ian Gibson, nuestro hispanista favorito) para empaparnos en su ultimísima y excitante escena electrónica más alejada del perreo.

Con ansias de ser escuchada, más que contoneada y mostrando un misterioso paralelismo con lo que en literatura aquellas tierras a tientas fuera de una occidentalización tan aberrante como la que en Europa mamamos, los tres artistas que aquí presentamos gozan de aquello que solo puede explicarse atendiendo a una raíz salvaje y particular que por allí aún campa y que atesoran filtrando (con más o menos reticencias) en su justa medida el imperante enfoque anglosajón.

Ellos y ellas abandonaron sus respectivos países (Perú, Ecuador y Venezuela), para obtener el conocimiento y (sí, aún es necesaria) la visibilidad física e intelectual de desarrollar sus carreras y personalidades, una decisión dura que destila el atractivo resultado que mostramos a continuación.

SOFIA KOURTESIS

Esta joven peruana que hizo sus maletas rumbo a Berlín en 2019 para intentar dedicarse al ámbito audiovisual acabó por encontrar su camino en la música. Sorprendente y mágico encontramos su último EP “Fresia Magdalena”. Arrancando minimal, con beats crecientes en intensidad pero alejados de la vieja escuela techno o EDM (quizá menos de la onda IDM) que por su corta edad se hace tangible, no pensamos en otra cosa que en sentir “La Perla”, en dejarnos atrapar por sus fantasmas, viejas fotografías y flores de campo santo.


HELADO NEGRO

Desde el lado más folk de estas tres recomendaciones se asoma Roberto Carlos Lange aka. Helado Negro. Como segunda generación de inmigrantes ecuatorianos asentados en las afueras de La gran manzana, Carlos se aleja del tropicalismo en el sentido estricto para revisitar terrenos más tendentes a la experimentación. Sin intención de ser la tercera “digievolución” de un Caetano Veloso que desemboca en J. Drexler, Helado Negro se inclina por la captación de ambientes más que en la optimización de Pro-Tools, además de incorporar la creación audiovisual (como en el caso de la anteriormente nombrada S. Kourtesis) al desarrollo de sus canciones. Como podréis comprobar en esta “País Nublado”, no es necesaria la imagen de apoyo para traer a la mente cielos plomizos y permanentes lloviznas de latitudes más altas.


ARCA

Completando la trilogía seleccionada, y también mostrando una potencia visual incontestable, encontramos a la venezolana Alejandra Ghersi aka. Arca. Incluso sin atender a su clara androginia, sus graves y beats (que raramente sobrepasan los 120 pm) aterran, en el mejor sentido de la palabra. Como pez en el agua, Arca salta sin complejos de esos icónicos sámplers o cajas de ritmos Roland, Akai o E-Mu al mundo Teenage Engeneering; no en vano, sus producciones han sido requeridas por las ligas mayores como en el caso de Madonna o Björk. Una imaginación digita que hace sombra a su adorado Richard David James y que tiene tintes de prevalecer sobro muchos de sus contemporáneos.



domingo, 11 de abril de 2021

PORTPLANE TRÍO. SINDICAL ESPACIO 13. 10 ABRIL 2021. 20.00h.

Fantástica velada la brindada por Portplane Trío en la lluviosa noche de ayer dentro del ciclo de conciertos que tan admirable y ejemplarmente está llevando a cabo Sindical Espacio 13 en la manchega localidad de Daimiel.

Rompiendo con la tónica de miedo-mantita-y-casa, los que allí caímos pudimos volver a encontrarnos un fin de semana más con el pulso bien vivo de la música en directo que tanto echamos de menos.



Con un estupendo y oscuro “Throw it Away” perfilado por la guitarra de Juli Pavón, el trío abrió su set. Aromas a lo mejor de ECM (que no es poco decir), empastado por la voz de Marta (fresca y acertada eligiendo como hilo conductor “la pandemia” a lo largo de todo el repertorio), en nada nos hizo echar de menos a Abbey Lincoln o Speranza Spalding rindiéndose a tan delicado tema, haciéndonos entrar de lleno en una selección de canciones que alcanzarían a cualquier espíritu abierto escondido entre la audiencia.



Personales acercamientos rítmicos a cargo de Alberto a las baquetas a The Beatles (All My Loving) o a la más contemporánea Corinne Bailey Rae (Put Your Records On), hicieron avanzar el concierto hacia estándares tan emblemáticos como “A Night In Tunisia” en el que ya nos hubiera gustado fumarnos un chirifú como Dios manda con el doble de volumen en la mesa y al compás del acertado octavador de Juli Pavón invocando a ese Charlie Parker que no creería ni en sueños lo que a la música le tocaría capear.



Más versiones, como la sorprendente “Por tu olor” de El Kanka, “Say A Little Prayer” de la inmortal “Queen of Soul” o una delicada “Lucha de gigantes” que hubiera hipnotizado a otro autor inolvidable como fue, y sigue siendo Antonio Vega, cerraron un trío de ases que desembocó en la revisión del último estándar clásico de su variado repertorio: “My Funny Valentine”, dirigida cadenciosamente al acuario en la que siempre ha nadado elegante y “gloomy”, al ámbito donde Chet Baker la hizo permanecer (como diría Paco Umbral) “sublime sin interrupción”.

Un inciso final a cargo de las divertidas “Girls Just Wanna Have Fun” de Cindy Lauper y “Finesse“ de The Smeezingtons desembocaron en “Is This Love?” de Bob Marley and The Wailers, pero con un muy acertado y más arriesgado aroma a Andy Summers que muchos agradecimos.

Como “bombón” final y con el público levantado, Portplane Trío cerró con esa “Amar pe los dois” del entrañable Salvador Sobral. ¿Alguna elección mejor para tocarnos el corazón e irnos a casa con cara de gilipollas? No.