Para comenzar septiembre
como es debido, Vinylola te propone
la ingesta de nuestras tradicionales cápsulas. Siguiendo la premisa clásica del
gran A. Levoisier que rezaba “la
energía no se crea ni se destruye, solo se transforma” te instamos a energizarte con tres pequeñas dosis que
vienen a confirmar (más si cabe) eso de que nadie ha inventado nada... Y menos en
el arte de combinar el sonido y el tiempo. Un trío de ases que se alimentan del
mismo combustible, y que década a década nos ha inoculado ese amor
por unas melodías eyectadas en distorsión que sobradamente te harán afrontar la
vuelta a la rutina. The Song Remains The
Same en 3 estadios. No están todos los que son, pero sí todos los que
están. ¡A jugar!
Estadio 1: Buzzcocks - Can´t Touch It (1979)
Que menos que tomar como referencia fundacional a
nuestra banda favorita de aquel glorioso ´77.
Aunque nos hemos decantado por un tema posterior, no cabe duda (obviando
fantásticos y mastodónticos precursores a Kinks
o Who) que el comienzo del llamado Power-Pop debe mucho al cuarteto
mancuniano. Sirva esto como homenaje al siempre brillante Pete Shelley fallecido hace ya tres años.
Estadio 2: Husker Dü - Sorry, Somehow (1986)
Quizá la banda que mejor recogió el guante de aquellos
maravillosos Buzzcocks fueran apenas
10 años después Bob Mould y los
suyos. Husker Dü ha sido, y en
concreto su líder, toda una institución en esto de la melodía rabiosa, chiclosa
y memorable. A reseñar también su trabajo con Sugar y en solitario que en estos últimos meses se ha compilado en
álbumes tan imprescindibles como necesarios.
Estadio 3: Foo
Fighters- This Is A Call (1995)
¿Qué cabe decir acerca de la inmensa influencia que las dos
bandas reseñadas ejercieron sobre el proyecto en solitario de Dave Grohl tras Nirvana (de nuevo) prácticamente una década después? Tanto la banda
matriz como la continuación del mito
protagonizada por el chispeante batería virginiano no hubieran siquiera
existido sin la aportación de Shelley
o Mould. Un disco fantástico que
marcó el principio y el fin de Foo
Fighters como monumento a la frescura y la actitud. Un trabajo soberbio de
un multiinstrumentista al que seguimos admirando, pero no
tanto.
Por supuesto, el juego continúa. ¿Estadios Piagetianos 4, 5 y 6
en los ‘00´s , ’10´s y (primeros) 20´s? Se admiten propuestas. Nuestras preferencias en una nueva entrega de Cápsulas Vinylola.
Muy contentos y orgullosos de acercaros la última colaboración del equipo Vinylola en "El Escondite del Rock", el fantástico podcast que de alguna manera tomó el relevo de "La Caravana". Unas horas (que se hicieron cortas) charlando con su alma mater, Chema Cabanes (Brujo Malvado) y los tertulianos habituales del podcast fundacional.
En él podréis encontrar más del setenta por ciento de bajistas pululantes y que han paseado por los pasillos del Rock, aunque también cupieron bastantes referencias al Jazz, Blues, Funk... y algún que otro maestro inquieto de las frecuencias bajas.
En definitiva, una experiencia de lo más refrescante y disfrutona del mundo que engloba la Clave de Fa.
Vinylola se suma al homenaje a las abuelas, celebrando este 26 de julio por todo lo alto tan controvertido título. En nuestro caso, lo abordamos (como no podría ser de otra manera) festejando la existencia de quien (ya lejos de observar obras y mirar por el visillo) cubre labores tan importantes como: cuidar de los hijos, cobijarlos en casa ante la falta de empleo, cuidar de los hijos de sus hijos más tiempo que los propios progenitores, proveer de tuppers al resto de la familia… y un sinfín más de tareas ahora imputables a tal parentesco.
Para abrir boca, reivindicamos con un golpe en la mesa (y en español) la libertad que a tan nobles damas debemos brindarles. Basta ya de nietos, STOP tareas de au-pair no remuneradas… y mini-jobs en el caso de las grandma alemanas. Rafa, Juanjo y Jorge (provenientes de grupos tan míticos como PVC o La Frontera), ponen los puntos sobre las íes mediante las fugaces Abuelas Fumadoras. Por cierto, la banda fue bautizada por el Joe más molón que ha existido y existirá (mejor investigar la historia).
Pasando a un terreno más serio (y clásico), nuestra playlist se rinde al himno más himno que se ha podido dedicar a las abuelas. No pudo ser otro más que Bill Withers (recientemente fallecido y homenajeado en este humilde blog) quien musicaliza de manera sencilla y magistral qué es una abuela (al menos para él). Registrada dentro de su clásico de 1971“Just As I Am” ni pasa ni pasará de moda como todo lo bueno, mágico y auténtico.
Cerrando nuestro trío de ases recurrimos a nuestros adoradísimos Vulfpeck, con la que consideramos una de los más bonitos y entrañables homenajes a la figura de la ya-ya, ta-ta o cualesquier onomatopeya que defina a esas personas con depósito infinito de amor, comprensión y aguante: Las abuelas. ¡Vaya por ellas!
Para comenzar
junio nos sumergimos en Ese Éxtasis,
el nuevo largo de Tulsa, o lo que es
lo mismo, la anexión de Charlie Bautista
y Javier Carrasco a Miren Iza, el espíritu, el alma de ese
proyecto, que a lo largo tres lustros nos ha alegrado la vida en sobremanera
(con permiso de Aries y Charades, mágicas aventuras de Isabel Reviriego, su compañera en las
fundacionales Electrobikinis).
Si miramos
atrás, este “Ese Éxtasis”
(Intromúsica/Matxitxako, 2021), podría ser la respuesta que Iza necesitaba
madurar, un honesto autorretrato, como
reza la maravillosa canción de apertura al álbum, que ha estado buscando desde
su “conversión” a formatos con alto componente sintético iniciados en “La Calma Chicha”, una foto fija de su
trayectoria, honesta y sufrida.
Miren en plena grabación de Ese Éxtasis, verano 2020.
Como punto de
partida, nos gustaría reseñar dónde se prendió la primera llama, el germen del
disco, cosa que nos inquieta y atrae, pues Miren eligió las afueras de Daimiel, concretamente una la finca La Manchuela, anexa al Parque Nacional de Las Tablas como
enclave donde empezar a modelar, a echar a volar como las grullas y patos que
por allí a miles aparecen, sus nuevos temas. En ese emplazamiento solitario no
sería de extrañar que surgieran “La
Piscina” o “Destrucción mutua
asegurada” o “Tres venenos”,
aunque necesitaríamos de su confirmación.
Charlie Bautista: Nord, Martin y mascarilla.
El sonido de Ese
Éxtasis consigue justo eso, (como antes hemos verbalizado) sumergirnos
en emociones, con vello de punta y lágrimas en los ojos (¿y qué más da, y qué
más da, si son cosas de la edad?). Ese es el sentimiento. En sus surcos, los
nuevos temas consiguen aunar lo sintético con lo orgánico de un modo
fantástico, sin hacernos recordar siempre manidas texturas foráneas, ricas en
tecnología y cortas en emoción y sinceridad.
Instrumentos "de la tierra".
Mientras caen “Destrucción mutua asegurada”, “Os
oigo follar”o “La boda” (¿esperamos
querella de Amancio Ortega y Chris Martin?) nuestra mente aún
visualiza, paisajes, pasajes e imágenes de las mil y una postales sonoras
anteriores. Como un pequeño libro de relatos se siguen desnudando la más folkie“Dinero caído del cielo”, que vuelve a
urgar entre las líneas de lo justo e injusto, “Los volcanes avisan” y cerrando la hijadeputa (perdónesenos la expresión) “No soy Penélope”, desatándose con ese qué te pensabas, imbécil tan punk como logrado.
Ruralismo ilustrado, éxtasis asegurado.
Sin
olvidarnos de la potente post-producción y grabaciones finales a cargo de Luca Petricca en sus Reno Estudios, Ese Éxtasis se convierte en,un clásico en donde mojar mil y una
veces, disfrutar en el coche a todo volumen con un buen paquete de tabaco
(fumar mata) o contemplar un atardecer en la agreste planicie manchega donde
vino a crearse.
Celebrando el 90
aniversario del llamado “Día de las
Américas”, en el cual el continente hermano conmemora su unión e
independencia, Vinylola mira a
Iberoamérica (como acertadamente, en lugar de los más manidos, peyorativos y
estereotipados latino- y sud-, preferiría denominarla Ian Gibson, nuestro hispanista
favorito) para empaparnos en su ultimísima y excitante escena electrónica más
alejada del perreo.
Con ansias de ser
escuchada, más que contoneada y mostrando un misterioso paralelismo con lo
que en literatura aquellas tierras a tientas fuera de una occidentalización tan
aberrante como la que en Europa mamamos, los tres artistas que aquí presentamos gozan de aquello que solo puede
explicarse atendiendo a una raíz salvaje y particular que por allí aún campa y
que atesoran filtrando (con más o menos reticencias) en su justa medida el
imperante enfoque anglosajón.
Ellos y ellas abandonaron sus respectivos países (Perú, Ecuador y Venezuela), para
obtener el conocimiento y (sí, aún es necesaria) la visibilidad física e
intelectual de desarrollar sus carreras y personalidades, una decisión dura que
destila el atractivo resultado que mostramos a continuación.
SOFIA KOURTESIS
Esta joven peruana que hizo sus maletas rumbo a Berlín en 2019 para intentar dedicarse
al ámbito audiovisual acabó por encontrar su camino en la música. Sorprendente
y mágico encontramos su último EP “Fresia
Magdalena”. Arrancando minimal, con beats crecientes en intensidad pero alejados de la vieja escuela techno o EDM (quizá menos de la onda IDM) que por su corta edad se hace
tangible, no pensamos en otra cosa que en sentir “La Perla”, en dejarnos atrapar por sus fantasmas, viejas fotografías y flores de
campo santo.
HELADO NEGRO
Desde el lado más folk
de estas tres recomendaciones se asoma Roberto
Carlos Lange aka. Helado Negro.
Como segunda generación de inmigrantes ecuatorianos asentados en las afueras de
La gran manzana, Carlos se aleja del
tropicalismo en el sentido estricto para revisitar terrenos más tendentes a
la experimentación. Sin intención de
ser la tercera “digievolución” de un Caetano
Veloso que desemboca en J. Drexler,
Helado Negro se inclina por la
captación de ambientes más que en la optimización de Pro-Tools, además de
incorporar la creación audiovisual (como en el caso de la anteriormente
nombrada S. Kourtesis) al desarrollo
de sus canciones. Como podréis comprobar en esta “País Nublado”, no es necesaria la imagen de apoyo para traer a la
mente cielos plomizos y permanentes lloviznas de latitudes más altas.
ARCA
Completando la trilogía seleccionada, y también mostrando
una potencia visual incontestable,
encontramos a la venezolana Alejandra
Ghersi aka. Arca. Incluso sin
atender a su clara androginia, sus graves y beats (que raramente sobrepasan los 120 pm) aterran, en el mejor sentido de la
palabra. Como pez en el agua, Arca salta sin complejos de esos icónicos
sámplers o cajas de ritmos Roland, Akai
o E-Mu al mundo Teenage Engeneering;
no en vano, sus producciones han sido requeridas por las ligas mayores como en
el caso de Madonna o Björk. Una imaginación digita que hace
sombra a su adorado Richard David James y que tiene tintes de prevalecer sobro
muchos de sus contemporáneos.
Fantástica velada la brindada por Portplane Trío en la lluviosa noche de ayer dentro del ciclo de
conciertos que tan admirable y ejemplarmente está llevando a cabo Sindical Espacio 13 en la manchega localidad de Daimiel.
Rompiendo con la tónica de miedo-mantita-y-casa, los que
allí caímos pudimos volver a encontrarnos un fin de semana más con el pulso
bien vivo de la música en directo que tanto echamos de menos.
Con un estupendo y oscuro “Throw it Away” perfilado por la guitarra de Juli Pavón, el trío abrió su set. Aromas a lo mejor de ECM (que no es poco decir), empastado
por la voz de Marta (fresca y
acertada eligiendo como hilo conductor “la pandemia” a lo largo de todo el repertorio), en nada nos hizo echar de menos a Abbey
Lincoln o Speranza Spalding
rindiéndose a tan delicado tema, haciéndonos entrar de lleno en una selección
de canciones que alcanzarían a cualquier espíritu abierto escondido entre la
audiencia.
Personales acercamientos rítmicos a cargo de Alberto a las baquetas a The Beatles(All My Loving) o a la más contemporánea Corinne Bailey Rae (Put Your Records On), hicieron avanzar el
concierto hacia estándares tan emblemáticos como “A Night In Tunisia” en el que ya nos hubiera gustado fumarnos un
chirifú como Dios manda con el doble de volumen en la mesa y al compás del
acertado octavador de Juli Pavón
invocando a ese Charlie Parker que
no creería ni en sueños lo que a la música le tocaría capear.
Más versiones, como la sorprendente “Por tu olor” de El Kanka,
“Say A Little Prayer” de la inmortal
“Queen of Soul” o una delicada “Lucha de gigantes” que hubiera
hipnotizado a otro autor inolvidable como fue, y sigue siendo Antonio Vega, cerraron un trío de ases
que desembocó en la revisión del último estándar clásico de su variado repertorio: “My Funny Valentine”, dirigida
cadenciosamente al acuario en la que siempre ha nadado elegante y “gloomy”, al
ámbito donde Chet Baker la hizo permanecer (como diría Paco Umbral)
“sublime sin interrupción”.
Un inciso final a cargo de las divertidas “Girls Just Wanna Have Fun” de Cindy Lauper y “Finesse“ de The
Smeezingtons desembocaron en “Is
This Love?” de Bob Marley and The
Wailers, pero con un muy acertado y más arriesgado aroma a Andy Summers que muchos agradecimos.
Como “bombón” final y con el público levantado, Portplane Trío cerró con esa “Amar pe los dois” del entrañable Salvador Sobral. ¿Alguna elección mejor
para tocarnos el corazón e irnos a casa con cara de gilipollas? No.
Para comenzar la nueva (y, por fin) “más oxigenada” primavera, Vinylola
conmemora las diversas fiestas y efemérides que este mes nos recuerda: Día del Padre, San Patricio… y por supuesto, el primer aniversario de nuestro
confinamiento, proponiéndote un disfuncional “totum revolotum” musical basado en estos acontecimientos.
Honramos a todos los papis,
a la estación de las flores, al turbio añito que llevamos y a Irlanda entera con una pequeña playlist. Un trébol de 5 hojas empapado en Guinness, verdor y Dad-Rock con el que puedes hincharte a vejiga de pescado, a correr
por las verdes campiñas (si encuentras alguna) o incluso felicitar a tu padre
disfrazado de duende.
Abrazos y carantoñas de estos, vuestros leprichauns moñas.
U2 “Sometimes You Can´t Make It On Your Own”
Con permiso de FooFighters (ninguno nació en el país de
Joyce), el tema más puramente Dad-Rock de
nuestra compilación. Nota a pie de página: odiamos
intensamente esa etiquetita.
CRANBERRIES “Ode
To MyFamily”
Posiblemente, el segundo tema más ligado a la dichosa nueva
denominación. En cualquier caso, que bien nos sirva para recordar a (en
palabras de la propia Dolores): La Reina de Limerick. Qué demonios,y por
supuesto que lo era (con permiso de R.D. James).
VAN MORRISON “In The Garden”
No hace falta adentrarse en el AOR setentero, ni desempolvar
los discos de Cat Stevens para enaltecer la figura paterna. Sin salir de un pub
norirlandés de mediados de los 80´s encontramos perlitas como esta en la que El
tigre de Belfast homenajeó a su daddy.
SHANE MacGOWAN& THE POPES “Her Father”
Bien podría ser un dardo envenenado al padre de su novia,
pero no pudimos resistirnos a unir Padres y Pogues. Por cierto, el tema ni
siquiera es firmado por el bueno de Shane. Busca algo de Gerry Rafferty/Humblebums
y no te arrepentirás.
APHEX TWIN
“Father”
No estamos muy seguros de si el amigo Richard la desarrolló como oda a su progenitor (y menos atendiendo a su más popular“Come to Daddy”), pero cumplía los requisitos
para cerrar aquí nuestro salto al vacío desde los acantilados de Moher.
Sláinte!